miércoles, 29 de octubre de 2014

Semana 13

Todos dijimos mentiras alguna vez


No es fácil decir mentiras, pueden aparecer varios problemas ya que hay que tener en cuenta las palabras pausas sonido de la voz expresiones y movimientos mientras decimos la mentira. 


Los mentirosos no controlan todas sus conductas y probablemente no lo lograrían aunque quisieran. ponen su máximo empeño en el cuidado al elegir palabras.

llega un punto en el que dicen tantas mentiras que se empiezan a creer sus propias mentiras

Muchas veces nos encontramos en la vida con personas que nos dicen algo que luego resulta no ser cierto, eso puede que no deje de ser una anécdota; pero cuando las mentiras son constantes, puede que estemos ante un mitómano, es decir, una persona que miente casi compulsivamente, también conocido como mentiroso patológico. La mitomanía, también denominada pseudología fantástica, hace referencia a un trastorno psicológico, por el cual la persona afectada, denominada mitómano o mentiroso patológico, tiene una conducta repetitiva del acto de mentir, lo que le proporciona una serie de beneficios inmediatos, como admiración o atención.



Rasgo Visual:

El rostro: las expresiones que tenemos que queremos ocultar pueden ser visibles ya que la cara es la sede principal de las emociones lo cual detalaría si estamos mintiendo o no. La voz: las pausas los sonidos los atibajos indican si esta mintiendo o no, los indices mas comunes de un engaño son las pausas demasiado largas o frecuente y si el tono de voz sube es porque esta mintiendo.


El cuerpo: ocultar los movimientos del cuerpo podría ser mucho mas sencillo que ocultar las expresiones faciales, pero la mayoría de las personas no se cuidan de eso. Este autodelata porque no se le da importancia, todo el mundo esta muy preocupado en observa el rostro y en evaluar las palabras pronunciadas.



Rasgo Auditivo:


La voz: se produce una inevitable tensión en las cuerdas vocales que altera nuestro tono de voz. Al hacerse más rígidas, nuestro timbre vocal puede subir ligeramente de frecuencia (la voz se hace más aguda), o incluso oscilar (se hace aguda súbitamente y luego se normaliza). Aunque nuestra voz suene más aguda al mentir, con el volumen ocurrirá exactamente lo opuesto:  disminuirá ligeramente (pues no queremos que escuchen nuestra mentira).  

Las palabras: las propias palabras pueden traicionar al mentiroso, de despreocupan de inventar su historia con cuidado. 

Afortunadamente, existen cazadores de mentiras que estan para detectar las mentiras de personas sospechosas. Aunque sea un profesional en el tema, el sera propenso a caer en errores si no conoce la conducta emocional habitual del sospechoso. Debe tener siempre en cuenta la posibilidad de que el sospechoso sea un ejecutante muy bien dotado, muy habil para simular su conducta y que no sea posible saber si esta mintiendo o no. 

Cuando uno dice mentiras, principalmente esta poniendo en juego la confianza de la o las personas a las que les esta diciendo la mentira, y si estas personas llegan a enterarse, uno pierde la confianza de esa persona probablemente para siempre, y en caso de que digas la verdad, esa persona no te creerá. 

Si llega el caso de que no nos descubran la mentira, nos la pasaríamos nerviosos y preocupados todo el dia ya que tendríamos que acordarnos constantemente de la mentira que dijimos y normalmente, una mentira lleva a otra y esta a otra y así. Lo cual lleva a la conclusion de que es mas facil decir la verdad ya que uno no tiene que estar nervioso ni preocupado de que nos descubran la mentira. 


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